El mahjong, que también se escribe mah-jong o mah-jongg, es un juego del origen chino que data de hace más de dos mil años y que se cree que se originó en la corte el Rey Wu. Cuenta la historia que en la corte del Rey vivía una bella mujer que permanecía recluida. Para distraerse y evitar el tedio, la dama inventó un juego propio, para lo cual talló piezas similares a las del dominó, en marfil y bambú.
Cuando terminó de tallar, la mujer invitó a tres de sus damas de compañía a jugar su nuevo juego. Cada persona recibió 34 fichas con las que debía crear una muralla. Las reglas exactas que se emplearon se desconocen pero la puntuación más baja se sabe que fue de 22 puntos y la más alta de 389.928 puntos.
Por siglos, el mahjong permaneció como un juego exclusivo de la realeza y era contra la ley que los plebeyos lo jugaran. El castigo para los plebeyos que osaran jugar mahjong era la decapitación. Sin embargo, alrededor del año 500 de la era Cristiana el castigo fue levantado, lo que permitió que todos los que así lo desearan jugaran al mahjong.
El hecho de que ya no existiera una prohibición hizo que el juego se diseminara a varios países en todo el mundo, incluyendo Inglaterra y Australia. La llegada del juego a los Estados Unidos no ocurrió hasta 1920, año en que Joseph P. Babcock, un americano residente en Shanghái, lo introdujo en el país americano.
Babcock, acuño el término mah-jongg y lo patentó junto con un sistema de reglas simplificadas. Para promocionar el juego en los Estados Unidos, Babcock incluso tradujo los nombres de las fichas al inglés y les agregó letras y números que resultaran familiares a los jugadores de naipes.
Para 1923 la popularidad del mahjong había crecido enormemente en varios países, en especial en los Estados Unidos. Los juegos de mahjong se exportaban desde Shanghái y una fábrica llegó incluso a tener pedidos en cola para producir cientos de juegos de mahjong.
A fines de los años 20, la popularidad del mahjong pareció desvanecerse, tan rápido como había llegado y dejando a los importadores con cientos de juegos sin vender. Sin embargo, un grupo de entusiastas continuó jugándolo y lo convirtió en parte de su rutina, con la esperanza de que el juego algún día recobrara su popularidad.
Hoy en día, el mahjong ha vuelto a ser parte de los juegos favoritos de los aficionados a los juegos de habilidad. Son cientos los jugadores de mahjong que disfrutan de este pasatiempo, ya sea en su forma tradicional o jugando mahjong online en los sitios de casino.

